En busca de la felicidad.

Es imposible evadir la verdad, y no cabe duda que la verdad es que la búsqueda de la felicidad es la esencia de nuestra existencia. Una existencia fugaz, en donde estrujamos una vida de evolución y avance, esto subordinado a la felicidad, ya que sin felicidad no hay evolución y avance interior, ni experiencia. La felicidad esta directamente relacionada con una búsqueda de crecimiento interior, un despliegue de lo material y una estancia en un estado de espectador. Espectador de la vida. Espectador que disfruta de lo desconocido y el porvenir.

Sin duda alguna, y autentico para aquel que vive como espectador de la vida, feliz y en avance constante, la búsqueda de la felicidad nos conduce a experimentar y a explotar la vida de una manera exhaustiva, aun mas que el que se conforma con la ausencia de un propósito de vida y una búsqueda de la felicidad. Gracias a esta búsqueda abusiva de la experimentación, los que la cometemos, diariamente nos encontramos con una realidad nostálgica, no la realidad en su instante pero si en su recuerdo.

Ahora, la unica realidad es la presente, la realidad infinita, pero de alguna forma, y contradictoria, impermanente. La realidad durante una existencia con sentido, en donde se busca la felicidad y el avance, siempre estará sujeta a periodos de retroceso mental. Un retroceso que llena los vacíos del día, donde la mente del individuo vuelve a coexistir en sus memorias pasadas, que sin duda alguna, deben ser nostálgicas y llenas de felicidad. Esto quiere decir, que el que se somete y se abre a la energía desenfrenada de una vida con propósito, debe tolerar el martirio existencial al cual esta vida lo guiara. En efecto, este martirio existencial no tiene comparación con el que puede producir una vida sin propósito, la cual al cabo de los años, el individuo se dará cuenta que no debió cerrase y obstruir el paso de la felicidad y experiencia hacia su ser.

El martirio existencial que produce una vida con propósito no es mas que una nostalgia constante que parece ser cierta e invariable, pero en realidad es totalmente manipulable. Tal como parece ser, la nostalgia es un sentimiento inevitable, repentino en momentos de vacío y de recuerdos ocultos. La nostalgia es una consecuencia de una vida plena y con propósito, en donde se cultivaron incontables momentos de felicidad, es decir, la nostalgia es el residuo de la felicidad. Pero como la esencia de la vida es la búsqueda de la felicidad y el avance, en el espacio de avance, cabe la posibilidad de romper las barreras del martirio propio. En este pequeño, pero importante aspecto, se puede transcender las fronteras de la nostalgia y aprender el arte del obscurismo, el arte del saber dejar ir. El arte, que en efecto, es la pieza fundamental para completar el rompecabezas de una vida con propósito y avance. Una vida plena y en virtud diría Du Bois.

 

José Arvide

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s